agradable

el cuerpo florece y se degrada

Posted in 1, cuerpo, mitología, muerte, religión by jgtejeda on agosto 14, 2009

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Jean-Pierre Vernant ________ …el cuerpo madura y alcanza su plétora en la plenitud de la vida, después, llegada la vejez, se altera, debilita, afea y degrada antes de hundirse para siempre en la noche de la muerte…. Todos los días, en todo momento, esta muerte está allí, agazapada en la vida misma como el rostro oculto de una condición de existencia donde se encuentran asociados, en una mezcla inseparable, los dos polos opuestos de lo posityivo y lo negativo, del ser y su privación……    Así, pues, para los griegos arcaicos la desgracia de los hombres no proviene del hecho de que el alma, divina e inmortal, se encuentre dentro de ellos aprisionada en el recinto de un cuerpo material y perecedero, sino de que su cuerpo no es plenamente uno, no posee, de manera plena y definitiva, ese conjunto de poderes, cualidades y virtudes activas que confieren a la existencia de un ser singular la consistencia, el esplendor, la perennidad de una vida en estado puro, totalmente viva, una vida imperecedera, por cuanto exenta de todo germen de corrupción, aislada de lo que podría, desde dentro y desde fuera, oscurecerla, marchitarla y aniquilarla. ____________ siendo así las cosas ¿cómo se comporta el cuerpo de unos dioses inmortales? La mitología clásica construye unos dioses teñidos de humanidad, es decir dioses con deseos para sí mismos, distintos del Dios hebreo y cristiano, que sólo parece tener deseos para nosotros lo mortales, es decir misiones que se nos asignan. Las divinidades de Grecia o Roma se enamoran, desean a otros seres, despliegan -o no- actividades eróticas con ellos, se encolerizan, pelean, se odian, se perdonan. Pero el deseo implica al cuerpo, y el cuerpo es esencialmente orgánico, es decir que lleva en sí la marca de la muerte, jamás se está quieto en su constitución, el cuerpo es una suma de variantes que finalmente desemboca en esa negra noche de los muertos. Los dioses buscan el placer, y eso es porque no viven en una eterna felicidad, sino más bien en el Olimpo, que es como una First Class. Y además, no deben soportar el continuo murmullo del cuerpo cambiante, de la muerte como carga identitaria. ____________ilustración de Édouard-Henri Avril

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caravaggio

Posted in autores, desnudo, imágenes by jgtejeda on julio 25, 2009

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Probablemente milanés, manierista, delincuente, díscolo, Caravaggio no fue un pintor popular en su tiempo pero introdujo la tensión sexual, la tiniebla y el realismo en sus cuadros. Pintó en Roma, Nápoles y Sicilia. Modelos de la calle, gestos rudos, sonrisas maliciosas, todo ello envuelto en temas religiosos de los cuales daba cuenta muy a su manera. A veces torpe en los detalles, confuso en la composición. Caravaggio es un pintor carnal de muchachos y hombres maduros, a diferencia de Tiziano, que lo fue de mujeres espléndidas y rosadas, o del flamenco Rubens, apóstol de la anatomía femenina generosa. La piel de sus figuras parece enferma, y las escenas tienen la luz del alba, que es (lo dice, creo, un inolvidable profesor de un gran filme de Alain Tanner) la hora de la muerte. ___________________Caravaggio, El éxtasis de San Francisco.

monoteísmos

Posted in autores, religión by jgtejeda on julio 9, 2009

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MICHEL ONFRAY_________ Los tres monoteísmos, a los que anima la misma pulsión de muerte genealógica, comparten idénticos desprecios: odio a la razón y a la inteligencia; odio a la libertad; odio a todos los libros a nombre de uno solo; odio a la vida; odio a la sexualidad, a las mujeres y al placer; odio a lo femenino; odio al cuerpo, a los deseos y pulsiones. En su lugar, el judaísmo, el cristianismo y el islam defienden la fe y la creencia, la obediencia y la sumisión, el gusto por la muerte y la pasión por el más allá, el ángel asexuado y la castidad, la virginidad y la fidelidad monogámica, la esposa y la madre, el alma y el espíritu. Eso es tanto como decir “crucifiquemos la vida y celebremos la nada”. (M. Onfray, Tratado de ateología)______________________ no tengo experiencias islámicas ni judaicas, pero sí católicas, y lo dicho en el texto corresponde fielmente a lo que viví en el colegio cuando era niño y mi mente luchaba por formarse. Muchas veces me sentí crucificado yo mismo, he hecho muchos dibujos de mí mismo en la cruz, lamento confesarlo, estaba yo allí agonizando con mi cuerpo de niño. Efectivamente la lógica interior de los curas, las misas, los mártires, los ángeles, los mandamientos, la confesión, la penitencia, las apariciones celestiales, el demonio, etc., era todo un desafío a la razón y a la inteligencia, una mitología que cuando yo tenía cinco años surgió ante mis ojos llena de brutalidades y personajes sangrantes e implacables. La libertad no ha sido jamás cosa que le guste a los cristianos. Basta ver el Índice de libros prohibidos para percatarse de que prefieren un solo libro, la Biblia, a todos los demás juntos. La vida (lo único que tenemos) es descrita como un tránsito pasajero sin importancia que es mejor dedicar a la abstinencia, el sacrificio personal y la penitencia. Y la guerra de los curas contra el sexo en todas sus formas, pretextando en cada caso argumentos oportunistas, ha sido una constante. Las mujeres, por cierto, siempre sospechosas y denigradas en la medida en que su cuerpo es el mal…. recuerdo unos versos violentísimos del cura Valente en contra de Brigitte Bardot que me gustaba tanto, y los deseos, considerados malos deseos, debían ser extirpados. Siguiendo a Spinoza, para quien el deseo es la esencia misma del hombre en cuanto somos de alguna manera aquello que deseamos y nos identificamos con nuestro proyecto vital, esta renuncia forzada a los deseos es renuncia a uno mismo, disolución de la propia identidad en las reglas muertas de los catecismos. La religión desconfía de los sujetos, creen los curas con firmeza que si dejamos a alguien suelto se convertirá en un demonio, por eso es preciso regular sus acciones, sus pensamientos, sus deseos, sus impulsos, anularlo, matarlo en vida. Las pulsiones constituyen, según el diccionario, aludiendo al psicoanálisis, la energía psíquica profunda que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga al conseguirlo. Efectivamente, la religión católica que yo he vivido descree de la energía psíquica profunda de las personas y hace todo lo posible para desorientarla e inhibirla. Toda esta manía persecutoria y prohibicionista de los curas se vuelca, una vez palidecido el sujeto culpable y despojado de su energía interior, en la obediencia a otros por idiotas que sean, porque no se obedece a un obispo por haberse ganado él su autoridad, sino por su rango. Ya hemos sabido por los medios qué son en realidad muchos de esos pastores de almas. Y son sometidos a las reglas que contrarían nuestra naturaleza humana (divorcio, sexo prematrimonial, virginidad, homosexualidades, aborto terapéutico, píldora del día después, etc.) no sólo los creyentes sino también los no creyentes, ya que la actitud pastoral obliga a convertir los pecados en delitos…. ___________________uf……  me impresiona cómo una y otra vez, ante los temas del sexo, aparece la religión en las reflexiones que voy haciendo en este blog. ________detalle de un fresco de Luca Signorelli “La resurrección de la carne”.