agradable

peligros, problemas

Goddess (102)

Un reportaje publicado hoy en EL PAIS da cuenta del auge del erotismo internético. Las palabras sexo y sex son las más buscadas en google. La autora comienza hablando bien del tema pero hacia la mitad vira con decisión hacia lo que siempre se asocia a la palabra sexo: problemas y peligros. De la mayor libertad de las personas para obedecer a sus intereses y deseos de ver, saber, contactar, etc., se pasa al tema de las adicciones, los engaños y abusos, los delitos contra menores y otros pánicos. Sexólogos y psiquiatras son los amos de estos peligros. Curioso, cada vez que se habla de sexo se siente obligado quien habla a referirse a los problemas y peligros asociados. Sin embargo casi todo en esta vida puede asociarse a problemas y peligros, y a veces graves, pero de ello no hay obligación de hablar: los viajes (aviones que se caen, personas que se pierden, asaltos, robos, enfermedades tropicales), los autos (choques, explosiones, caídas por un barranco), el matrimonio (violencia intrafamiliar, incomunicación), tener hijos (todo lo malo que le puede ocurrir a un hijo), la ciudad (delincuencia, contaminación), la comida (infecciones, indigestiones, enfermedades), el dinero (deterioro de relaciones humanas, avidez, delitos), etc….. ________________ foto postal anónima

el barón krafft-ebing

Posted in cuerpo, interferencia sexual, medicalización, prohibiciones, sexólogos by jgtejeda on agosto 3, 2009

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En 1886, el barón alemán Richard von Krafft-Ebing estableció en su célebre tratado Psicopathia Sexualis la doble articulación que hace del sexo, considerado científicamente, una fuente de salud y un nido infinito de enfermedades. En efecto, Krafft-Ebing inicia su libro señalando que ______La propagación de la especie humana no se deja librada al mero accidente o al capricho de los individuos, sino que está garantizada por las leyes ocultas de la naturaleza, reforzadas por un impulso poderoso e irresistible…… Si el hombre se viera privado de la satisfacción sexual y de los nobles placeres que vienen de ella, toda la poesía y probablemente toda inclinación moral sería eliminada de su vida…. Sin duda la vida sexual es el factor más poderoso en las relaciones individuales y sociales del hombre, que libera sus potenciales de actividad, sus sentimientos altruistas hacia una persona del sexo opuesto y hacia la totalidad de la especie humana…. _________ sin embargo señala a continuación que la moralidad y el progreso sólo se sostienen en el contexto del cristianismo; los usos del sexo en los tiempos de Grecia y Roma muestran decadencia, afeminamiento y lujuria. Una maduración sexual normal dependerá de factores fisológicos y antropológicos. Y tras un par de capítulos se lanza en lo que es la médula del libro y de su aporte: las anomalías. El sexo es asunto que muy fácilmente se sale de la normalidad. Casi siempre, diríase. Y así, cuando lo fisiológico no anda bien, nos encontramos con la anestesia (no sentir nada sexualmente), la hipersestesia (sentir demasiado), la neuralgia (sentir dolorosamente) o la parestesia (perversión derivada de la excitación con objetos no adecuados); también están la aspermia (poca eyaculación), la polispermia (abundancia o incontinencia de las eyaculaciones),  las eyaculaciones dificultosas,  el sadismo, el masoquismo, la sexualidad antipática (dirigida al mismo sexo), el fetichismo…. y así durante 400 páginas, ilustrando cada psicopatía o descarrilamiento con una curiosa galería de casos freaks que le ha dado muchos lectores al libro. La ciencia del siglo 19 dice valorizar el erotismo pero sin embargo se afana en hundirlo en un negro laberinto de inclinaciones y conductas anormales… _______   ilustración de R. Hegemann, años 20.

pubertad, desgracia, peligro, vergüenza

Posted in continencia, interferencia sexual, prohibiciones, pubertad by jgtejeda on julio 23, 2009

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Peter Sloterdijk en Crítica de la razón cínica (1983): Efectivamente, nuestra pubertad fue propiamente la época en que se comenzaba a tener conciencia de la desgracia de tener este impulso… Estar enterado suponía haber tomado noticia de lo esencial sobre un nuevo enemigo interior. Aprender a vivir con sus presiones era el mandamiento estratégico del momento. En esta perspectiva la sexualidad aparecía como una gigantesca zona de peligros; el nivel sexual es aquel en que te puedes encontrar con toda clase de desgracias: la catástrofe de embarazos involuntarios; la vergüenza de una seducción precoz; la miseria de infecciones perniciosas, que te consumen durante toda la vida; el humillamiento por el impulso precoz, sin perspectivas y solitario; el riesgo de descubrirse como monstruos que llevan consigo tendencias homosexuales o perversas en sus entrañas; y no hablemos del peligro de caer en la prostitución. Estos riesgos aparecieron amenazadores con el comienzo de la madurez sexual. Por eso, es comprensible que el pensamiento de la prevención en un principio no esté referido en absoluto a la concepción, sino al contacto sexual, a la experiencia erótica sobre todo; si exceptuamos algunos refinamientos liberales, es esta la postura católica hasta nuestros días: prevención a través de la abstinencia. ____________________ Sloterdijk es un filósofo con algo de periodista u opinólogo… Con todo, acierta en esta descripción de la pubertad como un inconveniente familiar y personal: sobre el niño o la niña hasta entonces felices e inocentes cae la sombra de la sospecha, la tentación de los vicios, la posibilidad diaria de descarriarse. Curiosamente este afán viene recubierto en nuestros días (el texto es de hace 26 años) por una pretensión de normalidad en lo sexual: el sexo sería una parte natural de la vida siempre que no se haga demasiado evidente, está todo permitido menos lo anornal, y lo anormal es casi todo. Los padres sonríen con espíritu liberal aunque los policías, médicos, psiquiatras, censores, políticos, periodistas y obispos que vuelan invisibles por las habitaciones de la casa siguen al acecho. La sexualidad adolescente es, a la vez, un proceso natural y una zona de la realidad sometida a severas restricciones legales, sociales, mediáticas etc…. Hay además un cambio estético: la belleza cándida de los niños reemplazada por los gestos a la vez arrogantes e inseguros de la juventud en celo….  ______________ ilustración de Suzanne  Ballivet

pudor humano

Posted in censura, genitales, interferencia sexual, prohibiciones by jgtejeda on julio 19, 2009

John Webber 1751-1793_Otaheite

Bertrand Russell, en Nuestra ética sexual (1936): El pudor en alguna forma y grado, es casi universal en la raza humana y constituye un tabú que sólo debe romperse de acuerdo con ciertas formas y ceremonias o, al menos, en conformidad con alguna etiqueta reconocida. No debe verse todo, ni deben mencionarse todos los hechos. Esto no es, como suponen algunos modernos, un invento de la época victoriana; por el contrario, los antropólogos han hallado las formas más complicadas de gazmoñería entre los salvajes primitivos. ____________________ Viniendo de Russell, que luchó con firmeza por la ilustración de las personas en relación a los asuntos sexuales y contra la superstición o la represión religiosa, vale la pena considerar el tema (aunque se le haya colado un toque un poco racista en su argumento). En efecto, pareciera que las religiones se han apoderado del pudor humano, que constituye un sentimiento profundo respecto del cuerpo, no sólo en los intercambios eróticos sino también en las enfermedades, cuando nos golpean, etc. Cuando estamos en cosas sexuales tendemos naturalmente a la penumbra, a la nocturnidad y a mantener privada la acción. Nos ocurre también con el dinero, o con el modo como dormimos, por lo general es preferible la discreción. Pero una cosa es una tendencia natural, y otra una obligación. Diríamos que somos cada uno de nosotros, personalmente, los dueños mayoritarios de nuestro cuerpo y por tanto los principales encargados de controlar cuánto de la intimidad corporal damos a la vista de los demás. De allí que resulte irritante la pretensión religiosa o moralista, o política, de regular en todos los casos y para siempre qué se puede mostrar o ver del cuerpo humano y dónde. Una cosa es que uno sea el dueño de su propia casa y decida abrirla o mostrarla sólo en ciertas ocasiones, porque también hay un pudor casero; otra muy distinta que se transforme en pecado o delito el hecho de invitar gente a comer, o hacer una fiesta, o publicar un reportaje de la decoración hogareña en una revista especializada, o subir fotos de las habitaciones a Facebook. Con el cuerpo sucede otro tanto. En determinados momentos necesitamos lucir el cuerpo en todo su esplendor sexual, por ejemplo en una playa o en un baile o ante un espejo y no sé qué razones hay para impedir esa forma de belleza. El de más allá sentirá un bienestar haciendo nudismo, o se subirá a una mesa para regalarle a sus amigos un strip tease festivo, o habrá una pareja que por alguna razón querrá filmar sus ayuntamientos carnales.  Hacer de esto una infamia per se es secuestrarle a la gente el manejo de su propio pudor, y para mí que en ese secuestro indebido del cuerpo está la ganancia que algunos hacen con el control del pudor ajeno. Cada cual sabe cuándo y dónde o con quién descubrir el cuerpo o mostrar su lado sexual, y es preciso respetar en cada cual su propio ritmo de pudores. Finalmente toda la discusión acerca de los temas sexuales en sociedad pasa por una división de pareceres muy profunda: el cuerpo es propiedad de cada persona, o pertenece a la sociedad. Yo tiendo a pensar que ambas cosas son verdad aunque en porcentajes diferentes, es decir que el cuerpo humano le pertenece más -mucho más- a la persona individual que a la especie…. lo veo como en las relaciones entre nuestra vida individual y nuestro rol de seres políticos, siempre hay algo nuestro que se debe a la comunidad, también ocurre con todo tipo de propiedad privada, que tiene sus límites. Lo que ha ocurrido históricamente en occidente con el manejo del pudor pertenece más bien al ámbito de la expropiación, de las dictaduras, hay una cesión indebida de nuestros derechos sobre nuestro propio pudor. Tal como últimamente, en la dirección contraria, opera cierto tipo de periodismo, de reality show, de periodismo de investigación, de subir materiales a la red, donde lo que se practica es la publicidad del cuerpo ajeno sin consentimiento de los propietarios. El respeto por el pudor va en ambas direcciones, y al final se centra en el respeto a la persona, respetar tanto sus modos de ocultar o silenciar lo propio como de romper esos silencios u opacidades ___________ grabado de John Weber

periferia

Posted in autores, censura, interferencia sexual, medicalización, política, tortura, violencia by jgtejeda on julio 17, 2009

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MICHEL FOUCAULT en Historia de la Sexualidad: niños demasiado avispados, niñitas precoces, colegiales ambiguos, sirvientes y educadores dudosos, maridos crueles o maniáticos, coleccionistas solitarios, paseantes con impulsos extraños: pueblan los consejos de disciplina, los reformatorios, las colonias penitenciarias, los tribunales y los asilos; llevan a los médicos su infamia y su enfermedad a los jueces. Trátase de la innumerable familia de los perversos, vecinos de los delincuentes y parientes de los locos. A lo largo del siglo llevaron sucesivamente la marca de la “locura moral”, de la “neurosis genital”, de la “aberración del sentido genésico”, de la degeneración” y del “desequilibrio psíquico”.___________ Es la misma idea que aparece una y otra vez respecto de los perversos: seres que se apartan del patrón oficial, constituido en este caso -siglo 19- por la sexualidad matrimonial. No es que se silencie su caso, por el contrario, se publicita mucho. Pero mientras más visibles se hacen más es el reproche, la segregación, el castigo, etc. Un poco como bajo la dictadura de Pinochet, en que el modelo oficial era el de quienes leían El Mercurio, sonreían a los militares (mejor aún si eran parientes), creían en el sistema económico neoliberal (mejor aún si prosperaban con él), iban a misa, llevaban un aspecto arreglado y contenido, etc., lo cual dejaba una amplia periferia de seres barbudos, con poncho, pertenecientes a ONGs, nostálgicos del socialismo, de los sindicatos, del folklore, del marxismo, de la política, de la libertad de expresión, etc., y estos eran los “extremistas”, los “comunistas”, etc. Los casos más graves estaban señalados por el traslado físico a espacios especiales: el exilio, el campo de concentración, la comisaría, el recinto militar, la desaparición, el despido, la privación de la nacionalidad, la muerte, la tortura, la censura, etc. Los periféricos menos graves podían sentir el alivio de seguir en sus casas envueltos siempre, por cierto, en el pesado aroma del corvo o el helicóptero. La periferia de castigados era más numerosa que el centro de los elegidos, pero parecía al revés. Los inadecuados llevaban una existencia derrotada, avergonzada, en general se les tenía lástima aunque nadie olvidaba su peligrosidad latente. Del mismo modo que quienes no logran instalarse en la sexualidad matrimonial establecida viven sus prácticas sexuales como derrotas periféricas, como pecado,  delito, error ontológico: se pasa de algún hecho (se masturba —- lleva barba) al diagnóstico esencialista (un onanista —- un extremista). Con todo, la periferia perversa aparece como creativa frente a la rigidez y monotonía de las posturas oficiales…… subsiste muchas veces, hasta en el más inhumano de los escenarios, una naturalidad de sentido común que huye de las formulaciones y resiste de modo diríamos campesino o juguetón al bando y a la sentencia _____________dibujo de Primaticcio

cuando oigo hablar de cultura saco la pistola

Posted in censura, interferencia sexual, medicalización, pecado by jgtejeda on julio 16, 2009

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Cuando oigo hablar de cultura saco la pistola, dicen que dijo Göring, general nazi.  Otros le atribuyen la frase a Goebbels. Del mismo modo, me parece que cuando oigo hablar de sexo la gente saca sus navajas. El sexo es algo de lo cual todo vecino bien nacido se siente obligado a restar, cerrar, amputar, etc., lo cual viene mezclado últimamente de un discurso racionalmente liberal donde todo está obligatoriamente permitido-….. el caso es que al sexo se le suponen, como a la droga, poderes incontrolables (de hecho los tiene, aunque sólo a ratos) y por tanto se ha consagrado el derecho de cada uno de nosotros de guardar silencio amenazante o derechamente interferir con la sexualidad de los demás: estamos habilitados para calificar, descalificar, diagnosticar, condenar, denunciar, etc……. En lo sexual todo es sospechoso, la edad, la vestimenta, los ademanes, el cansancio de los párpados, el dinero, las palabras, las lecturas, los horarios…. Me dirán lo que quieran pero aquí hay algo muy incómodo._________foto de Back to Eden, un sitio de nudismo vintage